jueves, 11 de diciembre de 2008

José Luis Salinas y Alberto Salinas

Como parte de una serie de notas pautadas para Editorial Thalos, tuve la oportunidad de entrevistar a los hijos de Alberto Salinas. Hernán, bautizado así en honor al niño corsario; y José Luis, cuyo nombre evoca a su abuelo, abrieron las puertas de su casa paterna para compartir la historia de dos verdaderos maestros del dibujo.
Las notas fueron publicadas en los números uno y dos de Magma, disponibles en kioskos y comiquerías.



"Historias de gigantes" rescata la vida y la obra de dibujantes fundamentales de la historieta argentina.



Fue increíble contemplar originales de Hernán el Corsario, Cuentos de la selva, y muchísimos otros. Tenerlos en las manos es tocar parte de nuestra historia.




Los hijos de Alberto, Hernán y José Luis se abrieron al diálogo y relataron anécdotas inéditas de su padre y de su abuelo.


La mesa, colmada de originales invaluables.


Los soldados que José Luis Salinas regalaba a sus nietos. "Figuritas" para armar. Noten las comillas en figuritas.


Sobre estos caballos se ensamblaban los jinetes.


Un caballo más, una verdadera belleza.


Uno de los jinetes, listo para ser ensamblado. La documentación, variedad de uniformes y armas es increíble. Y fueron pensados para que sus nietos jueguen a los soldaditos!


Quedaba armado así.


Uno de los últimos trabajos de José Luis Salinas, estaba casi ciego cuando lo dibujó. Lo asistía su hijo Alberto.


Por último, algunas de sus ilustraciones.

viernes, 5 de diciembre de 2008

Editorial Columba: reunión de colaboradores

Con un año de atraso, al fin encontré el tiempo necesario para escribir este post.
El siete de diciembre del año pasado Ramón Columba convocó en una reunión a muchos de los colaboradores de la Editorial Columba. También estuvo presente una parte vital de la empresa, su personal administrativo.
El evento sucedió en el barrio de Palermo y allí, más de cuarenta invitados cargados de emoción, volvieron a encontrarse.
Guionistas, dibujantes y parte del elenco estable de la editorial, alzaron sus copas para brindar y rendir homenaje al quien dirigiera la empresa por más de cuarenta años: Ramón Columba.
Aún cuando ya no están en los kioscos, las revistas El Tony, D´Artagnan, Fantasía, Intervalo y Nippur Mágnum, viven en el recuerdo de miles de lectores, fans, y coleccionistas. Sólo hay que recorrer un poco la Web para encontrarlos. Páginas, grupos, artículos y homenajes, dan cuenta del significado que tuvieron las publicaciones en la vida de miles de personas.
Convocar a todos los artistas que colaboraron en la editorial hubiera sido una tarea imposible. A lo largo de setenta años de presencia en los kioscos, la cantidad de guionistas y dibujantes que transitaron por sus páginas es innumerable. Desearía nombrar a cada uno de ellos, pero olvidarme de alguno sería una descortesía.
Varios de aquéllos artistas ya no están entre nosotros; otros viven y trabajan con éxito en, ó para el exterior. Sin duda, sus personajes permanecen aún hoy en la memoria de sus seguidores.
Fue una verdadera alegría reencontrarse con quienes escribieron una parte importantísima de la historia de la historieta argentina. Ojalá se repita.

Sentados: Ramón Columba hijo y Ramón Columba nieto. Descendientes del fundador de la editorial. Parados: Héctor Cugno (director de varias publicaciones) Manuel Pérez (de contaduría) y Fabián Banchero, personal estable de la empresa.

En el medio Jean Dupuis, colaborador de Robin Wood. A la derecha, Sergio Ibañez y Alberto Macagno. Al fondo, Enio y César Spadari.

Ana María, la secretaria de la editorial. En cuanto nos vio exclamó ¡Mis chicos! sin duda eramos muy jóvenes cuando comenzamos. A su lado Enio Leguizamón, Rubén Meriggi y el autor de este post, Walter Alarcón.

Carlos Vogt, Domingo Mandrafina, Luis García Durán.

Esta foto está tomada del sitio personal de Armando Fernández. Aquí Armando con Ángel Alberto Fernández.

Un ejemplar autografiado para un amigo en el exterior: José Luis García López.

Un trío que se las trae. Sergio Ibañez, Rubén Meriggi y Manuel Morini. Si leyeron el post anterior, sabrán que Sergio sufrió la rotura del talón de aquiles mientras jugaba al fútbol con nosotros. Aquí estaba enyesado.

Alberto Macagno y Ricardo Villagrán.

Alguien por quien siento un afecto especial: Enio Leguizamón. Presa me envió con él cuando era muy muy chico. Tenía un estudio en la calle Emilio Mitre, frente al Parque Chacabuco. Siempre fue muy amable y considerado. Me enviaba a comprar decenas de chocolates que engullíamos sin culpa. En aquélla época Lucho Olivera aparecía por el estudio a dibujar "Yo Ciborg", para Record. Eran aquéllas páginas donde aparecían sus célebres gotas. Luego, Enio se mudó a una casa en Ramos Mejía y, al mediodía, preparaba asado con papas fritas. Un tipazo y un caballero.

Enio, Gianni Dalfiume y Ernesto García Seijas. Hubo un tiempo en el cual Enio y Seijas trabajaron juntos. Firmaban como Garenio.


El Tony. Hubo ejemplares autografiados para cada uno de los presentes.

Ricardo Villagrán y Ramón Columba.

También tomada del sitio personal de Armando Fernández: extendiendo el saludo a Manuel Morini, Pascual. Este dibujante continuaría con las series Killroy y Larry Trenton, antes dibujadas por Carlos Vogt. De izquierda a derecha: Ernesto García, César Spadari, Néstor Olivera, Alfredo Falugi y Horacio Lalia


A la derecha, Alberto Ascanio.

A la derecha, el hijo de Ramón, artífice de la reunión. En el centro, la secretaria personal del director de las publicaciones.

A la izquierda, Dalfiume y Morhaín. A la derecha, Carlos Pedrazzini.

Con camisa roja, Alfredo Falugi. A la derecha, Ángel "Lito" Fernández.

La toma es pésima (cualquiera tomaba la cámara), pero captura un momento único: el brindis entre los colaboradores. A la izquierda, Alfredo Julio Grassi. A la derecha, alzando la copa, Lito Fernández.



Última foto de Armando Fernández. Aquí, el guionista junto a Néstor Olivera y Alfredo Falugi.


Acaso esta foto reuna la mayor cantidad de colaboradores de la editorial. No estuve presente en el cincuentenario que se festejó en el Alvear, aunque sí en el sesenta aniversario. Este último se celebró en la misma editorial y estuvimos casi todos los que trabajabamos en aquél momento. Ojalá hubiera alguna foto.
Tengo un par de videos de la reunión de Palermo, pero sólo tienen valor documental. La filmación es pésima. Si puedo editar al menos algún minuto, los subo a la brevedad.

De izquierda a derecha: Horacio Lalia, Eugenio Zappietro (Ray Collins), César Spadari, Alberto Saichan, Luis García Durán, Miguel Ángel Repetto, Manuel Pérez (contaduría), Domingo Mandrafina, Fabián Banchero (personal administrativo), Héctor Cugno (director de varias publicaciones) y María del Carmen. Sentados: Claudio Morhaín y Carlos Enrique Vogt.

En el centro, Ramón Columba. Detrás, Estela (personal administrativo). A la izquierda de Columba, su secretaria personal. Sentado, Enio Leguizamón. A su lado Ana María, la secretaria de la editorial. Alfredo Falugi, con la camisa roja. Junto a él, Néstor Olivera. En el centro, de pié, Ernesto R. García Seijas. A la derecha: Gianni Dalfiume, Ricardo Villagrán, Sergio Ibañez. Alzando su mano, Alberto Macagno. Detrás de Gianni, Carlos Pedrazzini. A la izquierda del espejo, Ramón Columba hijo.

Agachado: Rubén Meriggi; a su lado, el autor de éstas líneas, Walter Alarcón. Detrás, Manuel Morini, Alfredo Julio Grassi y Ascanio. Parado sobre una silla, Ángel Fernández.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Magma y Pandemonium, presentación oficial

Con una conferencia en el auditorio de Megacomics 2008, se presentaron formalmente dos de las publicaciones de Thalos. La primera, Magma, intenta recuperar el espíritu de revistas como Skorpio, Fantasía ó El Tony, en un formato moderno. En la publicación conviven reconocidos autores como Juan Zanotto, Alberto Salinas, Ricardo Ferrari y Sergio Ibañez, con autores nóveles que buscan afianzarse en el mercado actual. La revista ofrece, además, una serie de notas acerca de los grandes maestros de la historieta nacional.

La otra publicación es Pandemonium, una revista de género donde se exploran todas las posibilidades del terror. Allí se destaca el trabajo de Horacio Lalia, el artista que dio vida a Nekrodamus.

Varios de los colaboradores de Thalos estuvimos presentes en el auditorio.



Además de la presentación, Thalos anunció el lanzamiento de una colección de narrativa. El primer título seleccionado es "Que vengan a buscarme", la novela de Manuel Morini (Gustavo Amezaga para los lectores de Columba).

Manuel Morini "La novela es un thriller, con la poesia del asfalto, del barrio"


Los autores de Crazy Jack: Rubén Meriggi (director artístico de Thalos) y Manuel Morini.
La conferencia finalizó con preguntas del público.

martes, 25 de noviembre de 2008

Manuela: presentación oficial

El sábado veintidos de noviembre, en el marco de la exposición de Animate 08, la editorial Thalos presentó su nueva publicación.

Manuela es el nombre del personaje central de la revista, escrito y dibujado por una joven pareja que se inicia al profesionalismo en esta editorial. La revista se inscribe en la tradición de publicaciones como Satiricón o SuperHumor
La presentación comenzó alrededor de las 20:30 horas y contó con la presencia de varios de los colaboradores de Thalos.

A la izquierda, los realizadores de Manuela. En el centro, Rubén Meriggi. A su lado, el humorista Fix.


A la derecha, Niamh (Alejandra Márquez) y el autor
de este post.

La charla fue auspiciada por dos hoteles alojamiento, y la presencia de sus promotoras causó revuelo en el recinto.


El director artístico de Manuela, Rubén Meriggi. A la izquierda, la promotora del Hotel Stork. A la derecha, la del Hotel El Paso.



Pocas horas antes, Sergio Ibañez brindó un taller de historietas. A su término, permaneció en el lugar y posó para esta foto. A su lado, el querido guionista Armando Fernández.

El equipo creativo que tantas series y unitarios brindó a Columba, aquí, con sus mejores guerreras.


Al cabo de un body painting, finalizó la presentación.

lunes, 24 de noviembre de 2008

El equipo de las estrellas

El post no trata acerca de un staff poblado con los mejores profesionales de las historietas. Tampoco del ego artístico. Se trata de otro tipo de vanidad: el orgullo deportivo.
A fines de los setenta, una serie de circunstancias hicieron posible la aparición de un gran equipo de fútbol. En aquel entonces, quien escribe estas líneas trabajaba dentro de las oficinas de Ediciones Record. Allí tenía como compañero, entre otros, a Miguel Repiso. En los tableros, Miguel diagramaba y diseñaba las revistas y, además, iniciaba sus primeros pasos como humorista.
Todavía recuerdo su alegría cuando Ediciones de la Urraca aprobó su primera página. Era "El recepcionista de arriba", y la historia relataba la muerte de Isidoro Cañones. Miguel firmó aquél, y todos sus trabajos posteriores, con el seudónimo de Rep.
Junto a Miguel, Pablo Repetti y Roberto se encargaban de la gráfica de Skorpio, Tit Bits, Pif Paf y Corto Maltés, todos coordinados por Juan Zanotto.
En ese entonces yo comenzaba mis primeros pasos en la Editorial Columba. Los contactos que teníamos en común entre Ediciones de la Urraca y Columba hicieron posible uno de los grandes duelos deportivos de las décadas pasadas


Nuestro equipo estaba formado, entre otros, por: Armando Fernández, José Massaroli, Rubén Meriggi, Patricio Merlo (del depósito de revistas en Virrey Ceballos), Manuel Perez (de contaduría) y, en el arco, el autor de este post.


José Massaroli, un central rústico. Claro antecesor de Eber Ludueña. Traumatólogos y radiólogos agradecían por su continua provisión de pacientes.

Las huestes de Humor formaban con Fortín, Almeida, Miguel Rep, Peni y personal de Ediciones de la Urraca.

Miguel Rep, un nueve sin puntería. La foto es actual, casi no quedan rastros del centrodelantero que fue.

Peni, casi irreconocible hoy. En aquél entonces deambulaba por el campo de juego sin encontrar su posición. Todavía la sigue buscando.


Todo comenzó con unos picados informales en los bosques de Palermo. Al principio, los cotejos eran disputados entre humoristas e historietistas. No recuerdo cuando surgió el reto formal pero, al cabo de unos meses comenzaría una larga serie de partidos entre las dos editoriales.
De algún modo, los partidos eran “oficiales”. Dentro de Columba, en el segundo y el quinto piso, nos permitieron pegar afiches alusivos a los cotejos. En las fechas de entrega íbamos de un piso al otro en un esfuerzo por reclutar jugadores.
Si bien existía rivalidad entre las publicaciones, y mordacidad en la crítica hacia las revistas de Columba, nada de eso se reflejaba en los encuentros. Por el contrario, la gente de la Urraca siempre exhibió una hidalguía y compañerismo dignas de elogio.
Entre los partidos más recordados está el que disputamos en Parque Sarmiento. Allí, con un pañuelo de cuatro puntas anudado a su cabeza, se lució Ernesto García Seijas. El autor de Helena, un volante veloz y preciso, despotricaba porque sus centros eran desperdiciados sistemáticamente por nuestros delanteros.Al costado de la raya de cal, el personal de Columba que no participaba del encuentro, alentaba a sus jugadores. Entre todos se destacaba Ana María Lameiro, la secretaria de Editorial.
En los cotejos posteriores se sumaron a la hinchada Mandrafina, Marchionne, Enio, y muchos artistas más.
Humildemente, podemos decir que siempre triunfamos. Hum®r nunca nos ganó un partido.
Un par de décadas después, una nueva generación de historietistas pretendió alzarse con los laureles conquistados. Fue así que, mediante mails y llamados telefónicos, la gente de La Productora, con Cristian Mallea y Jock a la cabeza, desafió al equipo de las estrellas.

El Staff de La Productora, en un autoretrato actual

Varios de los antiguos miembros habían colgado los botines y fue necesario convocar reemplazantes que estuvieran a la altura de las circunstancias. Horacio Lalia, Sergio Ibáñez y Marcelo Ciconne fueron de la partida y demostraron lo acertado de la elección. Partido, revancha y bueno, fueron ganados por el equipo de las estrellas. Cansados de morder el polvo de la derrota, los miembros de La Productora jamás volvieron a llamar.


Los cotejos se disputaron en canchas ubicadas en la avenida Corrientes, entre Riobamba y Ayacucho, a la vuelta de lo que fue Editorial Columba. Fue raro pasar por allí a la noche. Para quienes no la conocieron, estas son las puertas de la editorial:

La rotura del talón de Aquiles de Sergio Ibañez suspendió por un tiempo las actuaciones del equipo. Hoy, con Sergio totalmente repuesto, el equipo está listo para nuevos desafíos